Historia

La Asociación de Capacitación e Investigación para la Salud Mental (ACISAM) es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, que nace en la época del conflicto armado salvadoreño. Su personería jurídica le fue otorgada por el Ministerio del Interior (hoy de Gobernación) el 7 de febrero de 1986 y fue publicada en el Diario Oficial el 22 de abril de ese año.

 

En el momento de su integración y legalización inicial la organización estaba compuesta por profesionales y estudiantes de la carrera de Psicología, provenientes principalmente de la Universidad de El Salvador (UES). Su objetivo principal estaba orientado a la salvaguarda de la salud mental de la población salvadoreña, principalmente los desplazadas/os por enfrentamientos armados, los familiares de los asesinadas/os y desaparecidas/os políticas/os y los presas/os políticas/os. De igual manera se atendió a la población que fue afectada por el terremoto de 1986 en San Salvador. En ese tiempo fue apoyada por Amigos Cuáqueros de EEUU; UNICEF y Radda Barnen.

 

Al finalizar el conflicto armado, ACISAM revisa sus estrategias para reorientar su actividad en condiciones de paz y se incluyen novedosas áreas de trabajo, como la Comunicación Participativa, ampliando la intervención hacia las áreas rurales, que habían sido poco atendidas durante la guerra. Se revisaron y modificaron los Estatutos fundacionales para adecuarlos a las nuevas condiciones. Es así como en 1997 se modifica el objetivo principal de ACISAM, y se realizan los trámites legales para la modificación estatutaria, quedando así: “La Asociación tendrá como fin primordial contribuir al mejoramiento de la salud integral y en particular de la salud mental de los grupos comunitarios urbanos y rurales de El Salvador”. Fue así como se llevó el trabajo de ACISAM a todo el país, aunque de manera más permanente en los departamentos de San Salvador, Chalatenango, La Libertad y San Vicente.

 

Los proyectos ejecutados por ACISAM en los primeros años posconflicto armado tienen que ver con esa nueva realidad, buscando el mejoramiento de las condiciones para la atención de la población rural y urbano marginal. En esa etapa se contó con la contribución de Save the Children (Reino Unido), GVOM-UNITE (Suiza), IEPALA (España), Radda Barnen OED (Austria), Terre des Homes (Suiza) y DKA (Austria).

 

A partir del año 2000 se adopta como un eje esencial todo el campo que abarca el desarrollo local. Pero también se avanza en las relaciones con otras instituciones con las cuales forma redes y alianzas temáticas y establece coordinaciones para el impulso de estrategias y la ejecución proyectos, como por ejemplo: la red nacional de organizaciones afiladas al Concejo de Educación de Adultos para América Latina (CEAAL), la Red para la Infancia y la Adolescencia (RIA) y la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador (ARPAS), entre otras. En cuanto a las alianzas debe destacarse de manera primordial la creación del Consorcio Cihuatán, que cuenta con el patrocinio de la Fundación Kellogg y que se estableció bajo los auspicios del Proyecto “Desarrollo Local con Protagonismo Juvenil” para el impulso de un plan de desarrollo regional de la zona norte de los departamentos de San Salvador, La Libertad y Cuscatlán.